Programa de residencia por inversión en Italia
Como destino turístico reconocido a nivel mundial, con ciudades importantes como Milán, Roma y Venecia, Italia ofrece a los inversionistas acceso a un mercado europeo sólido y bien conectado, así como a las numerosas oportunidades disponibles en la región. El programa cuenta con una variedad de opciones de inversión con diferentes montos para que los individuos elijan, y los solicitantes seleccionados obtienen derechos de residencia en un plazo de tres a cuatro meses.
Ventajas de la visa dorada italiana
- Viajes sin visa al Espacio Schengen de Europa
- Residencia en un país con una rica cultura, industrias atractivas y grandes ciudades globales.
- No se requiere residencia permanente en Italia.
- Acceso a excelentes servicios médicos y centros educativos.
- La ciudadanía puede obtenerse tras 10 años de residencia (en condiciones especiales).
Para obtener la residencia en Italia, los solicitantes pueden elegir invertir en cualquiera de las dos opciones del programa siguientes:
Programa de visa para inversionistas
Cumpla uno de los tres requisitos siguientes:
- Un mínimo de 2 millones de euros en bonos del Gobierno italiano.
- Un mínimo de 500 000 euros en acciones italianas (reducido a 250 000 euros si se invierte en empresas emergentes innovadoras).
- Un mínimo de 1 millón de euros en proyectos de interés público en Italia, como cultura, educación, ecología, gestión de la inmigración, investigación y desarrollo, artes y patrimonio. Se trata de una donación no reembolsable.
La inversión debe mantenerse durante la vigencia de la visa. El cónyuge, los hijos y los padres dependientes del solicitante principal también pueden solicitar una visa sin necesidad de realizar una inversión adicional.
Programa de residencia electiva
Otra opción válida es el Programa de Residencia Electiva, adecuado para personas que puedan demostrar que perciben unos ingresos anuales estables de una determinada cuantía procedentes del extranjero.
Procedimientos y plazos de la visa dorada italiana
La visa se concede por dos años y es renovable por un periodo adicional de tres años, siempre que se mantenga la inversión. Se prevé que el proceso de obtención de la visa dure entre 90 y 120 días a partir de la fecha de solicitud. La inversión debe realizarse en un plazo de tres meses a partir de la entrada en el país. Para obtener el visado en el marco del Programa de Visados para Inversores, los inversores deben comprar o alquilar un inmueble residencial en Italia tras la aprobación. En el marco del Programa de Residencia Electiva, los solicitantes deben demostrar que disponen de ingresos estables y de un inmueble residencial tras la aprobación. La residencia permanente es posible después de cinco años, siempre que el inversor se haya trasladado a Italia. No se exige un número mínimo de días de presencia física en Italia.



